Septiembre 2025

Por Francesco Cassani | Geografía aplicada | UNAM

Adaptación climática en comunidad

La generación 2025–2026 de la FLAG tuvo su reunión del mes de septiembre el día 20 en Rodríguez Saro 123, donde iniciamos con una convivencia en la terraza en la que compartimos bocadillos y nos pusimos al día de nuestro primer mes de clases, así como de los procesos de intercambio en los que algunos miembrxs están participando a países como España, Colombia e Italia, y también compartimos nuestros deseos futuros de mudarnos o visitar otros países una vez que concluyamos nuestros estudios. Además, fue la primera ocasión en la que tuvimos la presencia de Dámaris durante toda la sesión, lo cual nos dio mucho gusto y la recibimos con un ramo de flores y una carta con mensajes de cariño, apoyo y firmas de todas y todos los miembros de la FLAG.

Posteriormente, bajamos al auditorio del edificio para recibir una ponencia impartida por el Mtro. Rogelio Alonso Laguna García, exmiembro de la FLAG y egresado de la Licenciatura y Maestría en Filosofía por la UNAM. Actualmente pertenece al Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC), en donde ha trabajado líneas de investigación como el Cambio Climático y la Interculturalidad, temas que precisamente se abarcaron en la ponencia.

El Mtro. Rogelio platicó cómo es que, en México, al ser un territorio multi e intercultural con estilos de vida distintos, el cambio climático tiene un impacto diferenciado en múltiples sectores de la sociedad. Por una parte, las comunidades rurales o indígenas suelen carecer de servicios o infraestructura que les permita tener apoyos socioeconómicamente estructurales y mejorar su calidad de vida; con los impactos generados por el cambio climático, el espacio que habitan y las actividades de subsistencia como la agricultura o ganadería se ven afectadas con desastres como huracanes, sequías o incendios, siendo así fenómenos que generan cambios en el régimen de lluvia, incremento en la temperatura, entre otros. Aunque no lo parezca, esto también tiene un impacto directo en la población que habita entornos urbanos, ya sea para el abastecimiento alimentario, la disponibilidad de agua y recursos naturales, entre otros, por lo que las soluciones deben ser entre todxs lxs actores y participes por un bienestar compartido.

Finalmente, en comunidad concluimos que cada quién puede realizar contribuciones a su entorno, ya sea su hogar, su familia o su escuela donde se generen espacios de diálogo y se difundan las consecuencias del cambio climático, así como también se generen propuestas que contribuyan a mitigar el problema y fortalezcan el tejido social.